Lo que casi todo el mundo pregunta
Y si tu duda no está aquí, llámanos al 666 067 404 y te la resolvemos en un minuto.
Lo que casi todo el mundo pregunta
El oro es un metal escaso, químicamente estable y excepcionalmente resistente al paso del tiempo. Durante miles de años ha sido apreciado como joya, reserva de valor y medio de intercambio, manteniendo su prestigio a través de generaciones.
Su disponibilidad limitada, su reconocimiento universal y su capacidad para conservar el valor lo convierten en un activo único. Además, sus múltiples aplicaciones en la tecnología, la industria y otros sectores estratégicos mantienen una demanda constante.
Las monedas de inversión se acuñan generalmente en grandes cantidades, tienen un contenido de oro definido y su valor depende principalmente de la cotización del oro.
Las monedas de colección, en cambio, suelen emitirse en series limitadas y pueden alcanzar un valor superior al del oro que contienen debido a su rareza, antigüedad, conservación o interés numismático. Además, su tratamiento fiscal puede ser diferente: las monedas de inversión que cumplen los requisitos legales están exentas de IVA, mientras que las monedas de colección pueden estar sujetas a un régimen fiscal distinto.
En Guadaloro valoramos cada moneda teniendo en cuenta tanto su contenido en oro como sus características y demanda, para ofrecerte una valoración transparente y competitiva.
El número de quilates (K) indica la proporción de oro puro que contiene una pieza. Cuanto mayor es el número de quilates, mayor es su contenido en oro.
El oro de 24 quilates (24K) es el de mayor pureza, con aproximadamente un 99,9 % de oro (999 milésimas). Es un metal muy puro, pero también más blando, por lo que se utiliza principalmente en inversión y en determinadas aplicaciones.
El oro de 18 quilates (18K) contiene un 75 % de oro (750 milésimas) y el 25 % restante corresponde a otros metales, como plata, cobre o paladio. Esta combinación proporciona una excelente relación entre pureza, resistencia y durabilidad, por lo que es muy habitual en joyería de alta calidad.
El oro de 14 quilates (14K) contiene aproximadamente un 58,5 % de oro (585 milésimas). Al incorporar una mayor proporción de otros metales, resulta generalmente más resistente al uso diario y suele tener un precio inferior al oro de 18K.
Las aleaciones también permiten modificar el color y las características del oro. Por ejemplo, la combinación con diferentes metales puede dar lugar a oro amarillo, blanco o rosa.
Por tanto, más quilates significa mayor proporción de oro, pero el quilataje no es el único factor que determina el valor de una joya: también influyen su peso, diseño, fabricación, estado de conservación y, en determinados casos, su valor artístico o de marca.
En Guadaloro comprobamos la pureza y el peso de cada pieza para realizar una valoración transparente y ajustada a su contenido real de oro y su valor, con la ayuda de equipos electrónicos tal como espectrómetro, densímetro y mediciones por conductividad.
El ácido de toque muy utilizado en muchos establecimientos es una prueba funcional y orientativa pero no exacta. Ponga su oro en manos de profesionales certificados.
Tanto los lingotes acuñados como los lingotes fundidos son formas de invertir en oro físico, pero se diferencian principalmente en su proceso de fabricación y acabado.
Los lingotes acuñados se elaboran a partir de láminas de oro que se laminan y posteriormente se troquelan con gran precisión. Presentan una forma uniforme, bordes definidos y una superficie lisa y cuidada, además de incorporar habitualmente información como el peso, la pureza y la identificación del fabricante.
Los lingotes fundidos se obtienen vertiendo oro fundido directamente en un molde. El resultado es un lingote de aspecto más tradicional, cuya superficie y forma pueden presentar pequeñas irregularidades propias del proceso artesanal o industrial de fundición.
En ambos casos, lo realmente importante para el inversor es la pureza, el peso, la certificación y la garantía de procedencia del lingote. La elección entre uno u otro dependerá principalmente de las preferencias del inversor, el formato y las condiciones de compra.
Guardar oro en casa puede ser una opción, especialmente cuando se trata de cantidades moderadas, pero es fundamental hacerlo con discreción y las medidas de seguridad adecuadas. Una caja fuerte de calidad, una ubicación segura y evitar compartir información sobre la tenencia de oro son algunas de las principales recomendaciones.
Para cantidades importantes, la custodia profesional en entidades especializadas puede ofrecer una mayor protección frente a riesgos como robos, pérdidas o incendios, además de facilitar la gestión y posterior venta del oro.
En Guadaloro te asesoramos no solo sobre qué oro comprar, sino también sobre las diferentes opciones para conservarlo y protegerlo, para que tu inversión esté siempre en las mejores manos.
Cuando hablamos del precio de referencia del oro, nos referimos a la cotización internacional del oro en los mercados, que sirve como punto de partida para conocer su valor en cada momento.
En Guadaloro utilizamos esta referencia para calcular nuestras valoraciones de forma clara, objetiva y transparente.
El precio final que ofrecemos depende principalmente de la pureza del oro de cada pieza y de su peso. Por eso, no es lo mismo una joya de 18 quilates que una de 14 o 9 quilates.
Nuestro compromiso es sencillo: que sepas cuánto vale tu oro y por qué te ofrecemos esa cantidad, sin sorpresas ni letra pequeña.
Cotización de referencia + pureza + peso = valoración transparente.
En Guadaloro creemos que vender oro debe ser una decisión informada, segura y de confianza.
¿Te queda alguna duda?
Cuéntanos qué tienes y te damos una orientación sin compromiso.
Pregúntanos sin compromiso